HABERMAS Y LA INVESTIGACIÓN
DE LOS MEDIOS DE COMUNICACIÓN
La teoría de la acción comunicativa de Jürgen Habermas ofrece
bases para el análisis empírico explicativo de las estructuras sociales, sin
embargo es carente de una metodología para su estudio concreto, es decir carece
de herramientas que permitan hacer la transición de la teoría a la practica. Y
es justo este punto la gran incongruencia que tiene la investigación sobre los
medios de comunicación desde sus inicios, muchos postulados para la
investigación los medios se limitan a denunciar los defectos e impactos negativos
que tiene los medios para con la sociedad, sin proponer ideas concretas para
mejorar el sistema de comunicación por excelencia desde la aparición de la
radio.
Lo anterior se intensifica con la actual cultura global
que se encuentra más fragmentada que nunca, esto es palpable ya que en un
inicio el estudio sobre los efectos de los medios tenía como variable a la masa
social (públicos totalmente alienados y pasivos), pero hoy día se sabe que la masa no es homogénea, sino heterogenia
es decir esta segmentada por sus preferencias, además estar inmersa en una
cultura transnacional que construye día a día “nuevas identidades y socava las
viejas versiones de la solidaridad nacional”.
Por lo anterior, nos damos cuenta que los públicos
consumidores de medios buscan satisfacer sus necesidad comunicativas apelando
sólo a sus derechos y olvidando sus obligaciones; permitiendo y legitimando que
ideologías hegemónicas sean las que tengan el poder de decisión sobre los
productos mediáticos que deberán consumir los públicos.
Por lo tanto Habermas
concibe la esfera pública como un recurso en pro de preservar los sistemas
públicos de comunicación pese a su idea de que el principio de noticia sostenida
en que la cultura debe estar abierta al cuestionamiento racional es decir accesible
para que los individuos ejerzan sus obligaciones, lo anterior genera una inconsistencias
en el planteamiento de la teoría de acción comunicativa, ya que propone que el individuo
tiene la libertad de criticar lo que esta consumiendo en los medios de
comunicación; pero finalmente son tratados como receptores pasivos.
En conclusión en el
ámbito de la investigación de la comunicación los postulados de la teoría de
acción comunicativa en su encuentro con la esfera pública (campo donde
convergen los individuos y los medios de comunicación) permite tener una idea
de organización sistemática de las culturas mediáticas lo que consiente un
lineamiento que respeten la diversidad cultural, por ende la idea de que los
actores a estudiar tiene un dialogo cultural o político entre si, permitiendo
una equidad; sin embargo la investigación actualmente sobre los medios no sólo
requiere equidad en sus categorías a estudiar sino dejar considerar que el origen
de ideas hegemónicas consumibles por los públicos son provenientes de los procesos
de globalización y conglomerados mediáticos.
Los consumidores tienen la libertad de criticar lo que están consumiendo y en el fondo creo que lo hacen, mientras no se mejore el sistema educativo, el ser críticos y racionales con respecto a los sistemas hegemónicos y los productos mediáticos que se consumen, será muy difícil y todo seguirá siendo una utopía.
ResponderEliminarHola Lidice. Si bien interpretar a Habermas ya es todo un desafío, lo es aún más seguir sus planteamientos que marcan una posición que todo investigador de la comunicación tendrá que tener en cuenta en algún momento, ya sea para ubicarse en las bases habermasianas, para cuestionarlas o para actualizarlas.
ResponderEliminarDe acuerdo, complicado sería desarrollar los nuevos conceptos de la investigación si afirmarse en un horizonte claro de futuro y quien mejor que Habermas para mostrarnos el deseable, Lí un excelente anaálisis que recurre a las categorías de política y democracia, en medio de la crisis de las industrias
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